Los detalles que pueden costar caros son aquellos que casi nunca tenemos en cuenta, y uno de ellos es el mantenimiento de nuestras cuerdas de guitarra.

Las cuerdas con aleaciones metálicas, como son las de las guitarras eléctricas e incluso las de acústica, suelen acumular corrosión debido al propio PH del guitarrista, algunas personas lo tienen más agresivo que otras, lo que significa que la misma cuerda, puesta en la misma guitarra, podrá durar más o menos tiempo, independientemente de quién la toque. Para ello existen varios productos a tal efecto, nuestro favorito es el ya más que famoso “Fast-Fret” de GHS.

Fast-Fret es un producto que viene en un bote cilíndrico de color marrón protegido por un tapón (esto es especialmente importante, ya que después de su uso es conveniente volver a guardarlo y cerrarlo bien, debido a que lleva una impregnación que conviene evitar que se evapore). Si se cierra bien después de cada uso, suele durar meses, muchos meses. Lo recomendable es usarlo siempre después de cada sesión con la guitarra. Solo hay que esparcirlo por las cuerdas mediante su aplicador de tipo tampón. Además de proteger la cuerda y lubricarla, ayuda a que los dedos se deslicen mejor por el mástil, pero lo más importante es que protege los trastes de rascaduras debidas a la propia corrosión que iría rebajándolos por el uso. También adjuntan un trapito junto con el aplicador, pero este trapo NO ES PARA LAS CUERDAS!!, solo sirve para limpiar el lacado del cuerpo, pero para esto recomendamos hacerlo de otra forma.

El limpiador de lacados “Dunlop Formula 65 Guitar Polish & Cleaner” en formato spray para cuerpos de guitarras y bajos es un producto ideal, de los muchos que existen. Su uso es recomendable junto a un trapo de microfibra (parecido al de limpiar los vidrios de las gafas, pero mucho más grande), también existen varios en el mercado, en este caso hemos usado la gamuza “d´Addario Micro-Fiber Polish Cloth“. La particularidad de estos trapos es que no rayan el lacado. El uso del spray es muy sencillo, solo hay que rociar un poco de producto sobre las partes lacadas del cuerpo del instrumento y esparcirlo con el trapo de microfibra sin frotarlo. Esperamos 2 minutos y seguidamente comenzamos a frotar con el trapo hasta sacra el producto del todo, poco a poco iremos viendo como el lacado recupera su brillo y deja nuestro instrumento libre de restos de sudor y suciedad, quedando como nuevo.

Otro punto importante es la hidratación del diapasón de palorosa (el oscuro). Esto se hace con aceite de limón, “Lemon Oil“, que también fabrica Dunlop bajo la serie “formula 65”. El aceite de limón no se usa para los diapasones de arce (los claritos) ya que suelen ir lacados y el mismo producto que usemos para limpiar el cuerpo de la guitarra servirá también para limpiar el mástil y el diapasón en el caso de los mástiles lacados. También es muy recomendable usar el Dunlop 01 para la limpieza de diapasones, sobre todo para la suciedad que suele acumularse entre trastes, el 01 de Dunlop retira toda la suciedad y permite que el hidratador Lemon Oil haga mejor su trabajo una vez retirada toda la grasa del diapasón.

Y para finalizar, recomendamos el ya famoso “Dr. Duck´s AxWax and String Lube“, para un uso más profesional. Este producto está diseñado para todo tipo de uso, incluida la limpieza del diapasón, tanto de arce como de palorosa, pero su uso va más dirigido a luthiers que tienen que lidiar con varias guitarras al cabo del día.

Recordad, lo más importante de mantener unas cuerdas limpias y lubricadas, al igual que un diapasón limpio e hidratado, es que protegerás los trastes de la guitarra o bajo, y durarán 3 veces más que si no los cuidas. La corrosión es el principal enemigo de la degradación de trastes. Una cuerda con corrosión es una auténtica lima de trastes que te obligará a cambiarlos mucho antes de lo que crees.

Cuida tu instrumento!